Oferta Turística de Castellón

La esencia de la naranja siempre en el ambiente

Castellón rodeada de huerta

En Castelló todo está a un paso. La ciudad sigue oliendo a naranja y la huerta se insinúa muy cerca, recordando que aquí el paisaje agrícola y la vida urbana conviven de forma natural. Capital de la Plana Alta y con unos 180.000 habitantes, Castelló se organiza en tres grandes ámbitos: el casco histórico, los barrios modernos y, mirando al Mediterráneo, el Grau o distrito portuario.

En el corazón de la ciudad late un centro histórico plenamente mediterráneo, dinámico y comercial, donde se concentran buena parte de los principales museos y edificios singulares. Su trazado aún deja intuir la forma de campamento romano, y sus orígenes se remontan al siglo XIII, cuando Jaime I concedió la carta de población sobre antiguas alquerías de época andalusí. En torno a este núcleo se extienden los barrios más modernos y residenciales, dotados de equipamientos culturales y deportivos que refuerzan la vida cotidiana de la ciudadanía.

Calidad de vida

Ciudad abierta al mar

Junto al mar, el Grau concentra la actividad marinera y portuaria y conecta la ciudad con sus amplias y cuidadas playas, uno de los grandes valores de Castelló. Este conjunto urbano solo se entiende desde la mentalidad abierta, moderna e internacional de sus habitantes, acostumbrados a recibir a quien nos visita y a mantenerse en diálogo con el mundo. Mar, huerta, patrimonio, cultura, montaña, fiestas… todo forma parte de una misma identidad.

Castelló es, ante todo, sinónimo de calidad de vida. Quien viene puede disfrutar de un clima mediterráneo templado, de una gastronomía variada basada en productos de proximidad, de excelentes playas y de espacios naturales tan singulares como el cercano parque del Desert de les Palmes. Todo ello, además, sin grandes aglomeraciones, favoreciendo una estancia tranquila y agradable.

Concatedral de Castellón y el Fadrí

AYUTAMIENTO

HISTORIA

LA MAGDALENA